El fundamentalista

Elaboración veloz de leyendas cortas de terror

Elaboración veloz de leyendas cortas de terror

Si te interesa compartir leyendas cortas de terror con tus camaradas o con la comunidad de Internet en general, lo puedes hacer siguiendo estos breves tips, que te permitirán escribir este tipo de relatos en un santiamén.

Sabemos que quizás tus primeras historias aterrorizantes no sean las mejores, sin embargo, no te desanimes ya que mejorarás con el tiempo.

La primera característica que debe tener una leyenda corta es el sitio concreto en donde se desarrollará la acción. Si quieres puedes utilizar el nombre de tu ciudad o si lo deseas inclusive puedes usar una ubicación más concreta como por ejemplo tu colegio o el nombre de la empresa en donde trabaja alguno de tus papás.

Realmente no es importante si habitas en una zona conurbada o una rural, ya que lo que le interesa al lector es una historia que le produzca miedo. Por ejemplo, si conoces algún callejón que permanece oscuro durante la noche, puedes decir que ahí se aparece de vez en cuando un espectro.

También funciona jugar con los elementos climatológicos colocando el estilo del clima en una oración como esta: “El viento helado soplaba tan fuerte por entre los cabellos de Alexis, que hasta algunos de sus mechones quedaron congelados”.

Pasando al tópico que tiene vinculación con la creación de personajes, procura de que estos tengan rasgos distintivos. Es decir, descríbele al lector sus señas particulares. Supongamos que yo quiero narrar una leyenda corta que le sucedió a un niño cuando intentó bajar un gato de un árbol y se encontró que en la copa también se ocultaba una gran araña venenosa.

Puedo decir que el chiquillo era interactivo y que constantemente desobediencia a su madre, por lo que casi siempre acababa metido en un lío.

Por último, si la inspiración no te llega del todo, no olvides que puedes leer leyendas cortas clásicas y ahí encontrar las bases de la historia que deseas contar.

Cuentos cortos anónimos El hombre de jengibre

Cuentos cortos anónimos El hombre de jengibre

Los cuentos cortos anónimos, tal y como su nombre lo indica son crónicas que han sido retransmitidas por otras personas, pero que desgraciadamente no hay forma de conocer al autor original de las mismas.

Esta clase de historias puede provenir del siglo pasado o hasta de tiempos inmemoriales, ya que no olvidemos que en las culturas antiguas aún hoy en día, hacen referencia a cuentos y leyendas que han marcado a muchísimas generaciones.

El día de hoy, les dejo este pequeño cuento que me platicó una amiga, un día que estábamos elaborando un proyecto para la clase de literatura en el segundo año de preparatoria.

Una mujer apagó la batidora y colocó la masa en la mesada. La estiró con un rodillo y luego fue a un cajón de la alacena para sacar sus cortadores de metal. Era la época de Navidad y por lo tanto había varias figuras listas para ser usadas, por ejemplo, estrellas, cajas de regalo, pinos adornados con esferas y escarcha entre muchas otras.

Por supuesto, no podían faltar los hombrecitos de jengibre. Una a una las charolas fueron entrando al horno hasta que llegó el turno de esas galletas típicas con forma humana.

Una vez que se enfriaron, todos los bizcochos fueron colocados en una bandeja grande de vidrio a excepción de una de ellas que cayó al piso.

El hombrecito de jengibre esperó a que la mujer abandonara la cocina y luego subió utilizando las manijas de los cajones cual si fueran escalones. Estaba a punto de acomodarse en la charola junto a las demás galletas, pero en eso vio por la ventana que afuera caía la nieve y los niños se divertían como locos.

Entonces, usando todas sus fuerzas abrió el pestillo de la ventana y salió a jugar también. Las demás galletas lo miraron asombradas, pues a ellas nunca se les habría ocurrido eso, dado que solamente se limitaban a esperar el momento en el que fueran devoradas.

Mitos cortos de terror en el campo

La gente que acostumbra trabajar en el campo sabe que hay ciertas historias que la mayoría de las personas que habitan en las urbes cataloga como mitos cortos de terror, pero que en realidad son historias escalofriantes.

Hace no mucho tiempo tuve la oportunidad de visitar la granja de un tío. Él me contó una historia espeluznante acerca de unas figuras que aparecieron en un campo de trigo cercano a su domicilio.

Mitos cortos de terror en el campo

Me comenta que pudo verlas claramente, gracias a que él también se dedica a fumigar sembradíos, por lo que tiene a su disposición una pequeña aeronave. Las figuras que encontró son sorprendentes, se trata de círculos concéntricos y triángulos equiláteros.

Hay muchas personas que se han dedicado a estudiar el fenómeno ovni y han dicho que este tipo de mensajes son “claves ocultas” para que otros seres extraterrestres puedan conocer datos relevantes sobre la especie humana.

Por su parte, existe un grupo de escépticos que asevera que estos trazos geométricos son creados por la propia gente del campo, con el único fin de que su pueblo gane notoriedad o simplemente para conseguir algo de fama en los medios de comunicación.

Sin embargo, cabe mencionar que hay libros en los que ya se han recogido más de 1000 diseños diferentes de elementos geométricos que aparecieron en algún momento principalmente en campos de trigo.

Sé que no es imposible el que esto se trate de un acto meramente humano. No obstante, habría que considerar varios factores como por ejemplo el que la persona que lo haga tiene que tener conocimientos de dibujo avanzados, ya que es sumamente complicado plasmar ese tipo de figuras en tan sólo unas cuantas horas.

De acuerdo a lo que ha podido determinar, esos trazos aparecen literalmente de la noche a la mañana sin explicación alguna. Yo no sé qué pienses tú, pero yo tuve mucho miedo al visitar ese campo, pues el trigo no parecía simplemente aplastado, sino que estaba quemado con un instrumento de combustión.

Leyendas cortas con enseñanzas

Ciertas leyendas cortas poseen como característica fundamental el ofrecer una lección o enseñanza al lector. Lo que intentamos decir es que en este tipo de relatos, los protagonistas pueden recibir un premio o un castigo, dependiendo de las decisiones y acciones que hayan tomado durante el relato.

En las leyendas a veces aparece una figura dogmática que es la que se encarga de guiar al personaje principal, con el propósito de que éste consiga su objetivo. Por otra parte, en otros relatos podemos encontrar que no siempre la perseverancia o la inteligencia son las únicas herramientas que sólo corren a los protagónicos, sino que también interviene la suerte.

Leyendas cortas con enseñanzas

Por ejemplo, supongamos que se nos cuenta una historia en la que aparece un muchacho muy pobre el cual tiene que arreglárselas para ayudar a su familia. Busca en el pueblo un lugar para trabajar pero no encuentra vacantes.

Es así como viaja al bosque y se encuentra con una ardilla atrapada en el hueco de un árbol. La ayuda a liberarse y esta como agradecimiento le revela que en realidad es una ninfa disfrazada.

Además esta le entrega una bolsa llena de monedas, con los que sus problemas al fin pueden solucionarse. Con un ejemplo como este podemos ver que el azar a veces forma parte integral de las leyendas cortas.

Sin embargo, a partir de la segunda década del siglo pasado, hemos visto que las leyendas han cambiado su estructura narrativa. Es decir, ahora los que aparecen en el papel de “héroes”, son personas que tienen defectos y virtudes como todos nosotros.

Es decir, aún y cuando a un individuo le toca ser el protagonista de la narración, no es representado como un ser puro. Por ejemplo, puede ser un hombre de buen corazón pero también ambicioso o inclusive arrogante (ya sabes, de esas personas que creen que tienen todas las respuestas al alcance de la mano).

¿Por qué no nos cuentas que leyendas cortas han dejado huella en tu vida?